lunes, 31 de octubre de 2011

Halloween - Compañía en mitad de la noche (avanzadilla)

El 1 de septiembre empezaba (pulsa aquí para ver aquella entrada) mi participación en la familia fotera con un reto llamado 30 días de verano para foteros. Dicho reto consistía en colgar una foto, con una temática concreta, cada día de septiembre. Fue una bonita experiencia que me mantuvo entretenido y que ayudó a despertar mi creatividad. Todo y que la activa familia fotera ha continuado con otros retos (2 más sino recuerdo mal), mi continuidad se da pasado mañana, día 2 de noviembre, con el reto Halloween.

 

“Qué es la Familia Fotera?

Pues es un grupo de frikies amigos/blogeros, chiflados por la fotografía que no tienen nada mejor que hacer que hablar de lentes, cuerpos, focales, milímetros, en sus respectivos blogs, centrándolo en sus aficiones: viajes, reportajes, tecnología, tutoriales, etc…”

Publicado por dreamflow en http://www.dreamflow.es/familia-fotera

 

Como es lógico, el reto consiste en publicar una foto donde el tema principal sea Halloween. Pero  como el día 2 está “muy” lejos y esta noche es Halloween, he decidido contaros un pequeña historia para, posteriormente, acompañarla de la foto ilustrativa…

 

Un día más algo me despierta en mitad de la noche. En ese mismo instante sé que, igual que ha venido sucediendo en las últimas semanas, algo va a pasar. Mi cuerpo sudoroso empieza a sentir como una pequeña pero fría brisa lo recorre de arriba abajo, haciendo que me estremezca ligeramente. A continuación noto como una respiración agitada, procedente de mi lado derecho, provoca que mi corazón se encoja. Intento recordar si esta noche mi novia duerme conmigo y, como para ayudar a mi cerebro dormido, extiendo el brazo en busca de ella. Acto seguido mi mano acaricia su largo y sedoso pelo y, también acto seguido, recuerdo que ella se encuentra esta noche en casa de sus padres. Recojo el brazo rápidamente mientras mi corazón, aun encogido, late con fuerza mientras mi cuerpo vuelve a estremecerse, aunque esta vez de terror. Permanezco así durante unos segundos que se me hacen eternos, sin poder protegerme con la sábana que se encuentra a mis pies, como había hecho muchas otras veces cuando era pequeño. Pasados esos eternos segundos mi corazón recupera su latido normal y sé que vuelvo a estar sólo en mi cama y, como para comprobarlo, vuelvo a extender mi brazo. Esta vez no encuentra nada que acariciar, pero si siente el calor que ha dejado esa cosa fría que me hacía compañía segundos atrás. Hace unas semanas hubiera estado inmovilizado por el miedo durante unos cuantos minutos y, quien sabe, si sin dormir en lo que quedaba de noche. Sin embargo, esta noche es distinto. Es como si esa cosa que me visita regularmente empezara a ser conocida…

Antes de volver a dormir intento convencerme de que todo ha sido un sueño, aunque sin éxito.

 

No seré yo quien rompa la tradición de la familia fotera adelantándome al día estipulado para colgar la foto, así que hasta el día 2, nada de nada.

1 comentario:

  1. Pues la verdad es que me has causado intriga de ver qué publicas... ansioso espero. A partir de las 00.01 puedes :)

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