Siempre he pensado que los dichos son sólo dichos. Ni los catalanes somos peseteros (somos ahorradores) ni los andaluces son unos vagos (son muy listos y cobran en negro). Pero a lo que iba, antes que me gane algún enemigo…
Un perro y un gato muy bien avenidos.

Eso sí, si el perro se acerca, el gato mira de reojillo…
Hasta comprobar que todo está bajo control.

Por cierto. Con estas fotos estreno oficialmente mi nuevo objetivo de 50 mm.
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