Ahora que vuelven las noches agradables, meteorológicamente hablando, volvemos a las fotografías nocturnas. Esas de larga exposición que requieren cuidar al máximo todos los detalles para conseguir unos resultados más o menos decentes. Esas que no sabremos si son buenas o malas hasta verlas en el ordenador.
Las dos que vienen a continuación fueron hechas la semana pasada, aprovechando que fuimos al Sitges tapa a tapa (altamente recomendable, por cierto). No hubo muchos preparativos y sin embargo el resultado me parece francamente bueno, lo que me hace pensar que el prueba y error del verano pasado no fue en vano… Un buen comienzo, sin lugar a dudas, de la “temporada” de fotografías nocturnas. Tengo pendiente por eso adquirir un objetivo de paisajes, ya que para estas fotografías sigo tirando del 18-55 mm. que venía con la cámara. De hecho es para lo único que sigo utilizando este objetivo.
Distancia focal: 18 mm.
Velocidad de obturación: 30s
Diafragma: F/22
Sensibilidad: ISO 100

Distancia focal: 18 mm.
Velocidad de obturación: 20s
Diafragma: F/11
Sensibilidad: ISO 100